El piso que nadie quiere

Lo que voy a contar es completamente real.

Resulta que un amigo mío se mudó a un piso que estaba muy muy barato para la zona que era… total, después de mudarse y empezar a hablar con los vecinos todos le preguntaban… “¿Que te has mudado al 5ºD??!!!” Muy sorprendidos todos… y mi amigo ya estaba muy mosca y le preguntó a uno que es lo que pasaba con el 5 D y le contó lo siguiente:

“Resulta que en ese piso vivían una pareja de ancianos. No estaban muy bien de la cabeza que digamos, y tenían el piso con cerraduras en cada habitación. Vivían cada uno en un extremo del piso, sin verse. Un día, el hombre se murió, de un ataque al corazón… a los pocos días la mujer saltó por el balcón… Desde entonces los vecinos oimos y vemos cosas raras en ese piso. Como golpes y porrazos y, a veces, hemos visto luz en el piso desde la ventana (y tienen la luz cortada)… han venido varios inquilinos, pero al final todos se han ido…”

Mi amigo no creía en estas cosas y no hizo mucho caso. El caso es que al tiempo, un día me comentó que sí que pasaban cosas raras en el piso…. yo, que era el doble de incrédulo que él pues le decía:

“joder tio, estas tonto, eso son imaginaciones tuyas y los ruidos son el crujir típico de los muebles y tal…..”

a lo que él me respondio

“vale, pues si tienes huevos quédate a dormir una noche en mi piso”

Cuando fuí esa noche a su casa junto con otro amigo más (que aunque yo simulaba muy valiente en el fondo tb tenía un pelín de acojone… no sea que fuera verdad) y después de cenar, estábamos viendo la tele, serían las 11 aprox. Estábamos los tres sentados en las sillas del salón y, escuchamos, como un ROC ROC ROC que venía de la puerta. Os juro que se me congeló la sangre. Yo vi a mis dos amigos mirándose entre ellos y estaban literalmente BLANCOS, os lo juro. Fuimos los tres a ver qué había pasado y no vimos nada raro. De repente., uno de mis amigos mira la puerta y nos dice:

“Tios, que está la llave de la puerta echada, alguno la habeis echado??”

“yo no

“ni yo”

fueron a buscar sus juegos de llaves y los dos tenían las llaves donde los habían dejado. Abrieron de nuevo la puerta y se abría con normalidad….

Volvemos al salón sin decir ninguno ni mu. Seguimos viendo la tele y pasada aprox 1 hora más (de silencio) otra vez, en dirección a la puerta escuchamos un sonido como de algo deslizandose… Nos asomamos los tres al pasillo y venía, muy despacito una pelota que  mi amigo tenía en el descansillo, al lado de la puerta. Podría el viento moverla ya que era una pelota, a no ser por que la pelota llevaba 1 mes pinchada y deshinchada, y, aun así, venía rodando hacia nosotros….. uno de mis amigos le dió una patada y la volvió a mandar a la entrada…. (teníamos ya los tres los nervios bastante arriba y mis amigos no hacían nada más que decirme que joder, que a veces pasaban cosas, pero que 2 en la misma noche nunca….) total, que decidimos irnos a dormir y yo dormí en la habitación de invitados junto con mi otro amigo.

Me quedé dormido bastante pronto pese a todo…. y en esto que me despierto escuchando un sonido muy raro desde el comedor…. miro a mi amigo que estaba dormido y lo llamo. Se despierta y él también lo oye, es como un sonido de estar jugando a los dardos (mi amigo tenía una diana con dardos en el salón). Nos levantamos acojonados pero pensando que podría ser el otro colega… abrimos la puerta del dormitorio para salir y el sonido paró. Vamos al salón y allí no había nadie, y los dardos estaban en su lugar y recogidos (aunque él me dijo que a veces los dardos cambiaban de sitio).

Vamos al dormitorio del otro compañero a decirselo y por el camino teníamos que pasar por delante del cuarto de baño. El cuarto de baño tenía una puerta de estas antiguas que rozaba en el suelo, y que para abrirla tenías que empujar con fuerza, armándo un escándalo por el ruido. La puerta estaba cerrada. Pasamos por delante y se abrió sola, limpia y silenciosamente. Sin un ruido, muy suave. Nos quedamos mirándonos mi amigo y yo y decidimos volvernos a la cama a dormir lo que quedaba de noche.

A las 6 de la mañana, nada más amanecer estaba yo saliendo de su casa y mis amigos vinieron conmigo, diciendo que no habían pasado NUNCA una noche como esa.

Este amigo duró unos meses más en el piso. Un dia me dijo que ya se habia ido, que ya no aguantaba más, que fuera lo que fuera lo que había en el piso la había tomado con él y no le dejaba vivir. La gota que colmó el vaso fue cuando se encontró un cuchillo de la cocina en un cajón de su mesita de noche… nada más pasar eso se fué del piso.

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