El Pozo

Dos chicos se desviaban de su camino habitual para regresar a casa después de la escuela, por aquella nueva ruta que estaban tomando, todo era normal hasta que un día mientras conversaban relajadamente, uno de ellos vio a un chico de su mismo colegio en una actitud muy extraña, estaba algo alejado en aquel solitario paraje, pero estaba parado frente a un pozo, mirando hacia dentro del mismo, pero sin moverse, como hipnotizado…
-Espera…espera Leo, mira aquel chico, lo he estado observando mientras vamos caminando, y solo esta parado allí mirando dentro de ese pozo, se le habrá caído algo dentro?
-Que raro, tal vez…pero porque no se mueve?
-Nos acercamos a ver que le pasa?
Pero antes de que Leo le pudiera responder a su amigo Jim, repentinamente aquel chico que estaba como congelado mirando dentro del pozo, cayo en su interior desapareciendo en su fondo, los chicos se asustaron y corrieron a ver si lo podían ayudar, tal vez estaría mal herido.
-Viste?…cayo dentro!
-Si…pero no veo nada esta muy oscuro, creo debemos buscar ayuda…
-No, mejor tratemos de ayudarlo, debe estar inconsciente por el golpe…
-Es cierto, no lo escucho llorar ni nada…ESTAS BIEN?…RESPONDE, ESTAS BIEN?
Sin embargo no hubo respuesta alguna por parte de aquel chico accidentado, lo que si se empezó a escuchar muy levemente pero muy perceptible, unos golpecitos en el fondo del pozo, entre cada golpe tal vez habían unos segundos de silencio, pero cada vez eran mas fuertes, y cada vez parecían acercarse a la superficie, era claro que algo estaba tratando de subir, aunque muy lentamente…
-Escuchas eso Jim?…que puede ser eso?…
-No lo se, tal vez sea el chico tratando de subir…
-Sabes algo Jim?…tal vez no sea el, porque no dice nada?…esto me esta dando mucho miedo, voy a tratar de alumbrar con mi teléfono.
Por mas que Leo tratara de alumbrar el fondo de aquel pozo, la luz era tragada por la oscuridad, era imposible ver mas allá de apenas unas pulgadas, si deseaban ayudar al otro niño, tenían que pensar en otra cosa, y fue entonces cuando a Jim se le ocurrió una idea que a Leo lo dejo frió de miedo.
-Voy a bajar Leo, utilizare la cuerda que es para bajar el cubo, dame tu teléfono, me servirá para alumbrar, también el flash de la cámara sera muy útil, cuando este abajo, sujetare al chico y le daré un tirón para que me ayudes a subir, entendiste?
-No me parece buena idea Jim…ese ruido se escucha cada vez mas cerca, no lo oyes?
Pero Jim estaba decidido a bajar, y así lo hizo como estaba planeado, Jim bajo en busca del otro chico, y Leo solo pudo ver como su amigo se perdía en la oscuridad de aquel siniestro lugar, como si entrara a la boca del lobo.
-Creo que ya estoy llegando al fondo Leo…espera…aquí hay algo…
Fue lo ultimo que escucho un muy nervioso y asustado Leo de parte de su mejor amigo, el cual luego de decirle eso, hubo un gran silencio, pasaron al menos 20 minutos desde que Jim había bajado, y ya no se le escuchaba mas, ni a el, ni a los golpes que cada vez mas se estaban acercando, ruidos que mas bien era como si alguien intentara escalar las paredes del pozo, pero…nada…no había ruido alguno.
-Jim?…Jim…me escuchas?…amigo por favor sube o di algo…estoy muy asustado, pero no me quiero ir sin ti…
El pobre Leo ya no soportaba estar alli solo y asustado sin saber nada de su amigo, y pensó en irse y regresar con ayuda, y al girarse para retomar el camino, la luz del flash de su teléfono se activo misteriosamente, y unos segundos después el teléfono fue arrojado fuera del pozo con violencia, golpeando directamente en su rostro, Leo se cubría la cara con una mano por el dolor del golpe, y con la otra rápidamente busco el motivo del flash, seguro es una foto pensó, y efectivamente, alli había una imagen, pero no la que esperaba Leo, sus ojos parecían querer salir de sus cuencas al ver la imagen en la cual aunque estaba oscuro, se podía ver claramente una mano macabra, con unas uñas largas y negras trepando por el fondo del pozo, no se lograba ver mas nada sobre aquella cosa, pero detrás, el cuerpo desfigurado y contorsionado de Jim, del otro chico no parecia haber rastro.
Leo dejo caer el teléfono de la impresión, e intento huir, salir corriendo de aquel lugar, pero algo lo detuvo, un ruido que apenas se escuchaba, pero que allí estaba, entre cada sonido pasaban muchos minutos, sin embargo, se escuchaban mas, y mas cerca llegando a la superficie, Leo dio vuelta, y como si estuviera hipnotizado, camino lentamente al pozo, puso su manos en el borde y sin decir una palabra, no llorar, como si todo su miedo hubiera desaparecido y ahora solo fuera un cuerpo sin alma, bajo su cabeza, y se quedo mirando al fondo del oscuro pozo, mientras el ruido se seguía su camino hacia afuera.
Pasaron al menos 3 horas en las que Leo seguía mirando dentro, como paralizado, realmente era una escena muy perturbante, pero aunque Leo no reaccionara el ruido por fin llegaba al borde del pozo, luego después de algunos otros segundos de un espeluznante silencio, una mano horrible y gris, junto con un brazo largo, lo tomaron del rostro, y sin que Leo dijera nada fue arrastrado al fondo de aquel diabolico agujero en el medio de ese solitario paraje, para desaparecer en la oscuridad de su fondo.
A lo mejor Leo pudo haberse salvado, si los dos chicos que venían caminando por esa ruta en ese preciso momento, hubieran llegado a tiempo para ayudarlo…aun así, lo van a intentar…
-Oye viste eso?…un chico acaba de caer por el pozo…vamos corre, debemos ayudarlo a salir!
Autor: ECEBA
Leer también:  La chica que leía las manos

Deja un comentario