Duérmete

Lo más loco que recuerdo que me haya pasado nunca fue hace unos 5 años.

Tenía 16 y mis padres y hermana se fueron al pueblo a pasar el fin de semana. Así que me quedé sólo.

La noche del sábado me desperté, pero sin levantarme de la cama, solo abrí los ojos. Debían ser las 3 de la mañana. La parte de mi cama donde estaba la almohada daba directamente a la puerta de mi habitación (que estaba abierta). No podía ver qué había por la oscuridad, pero algo me decía que había alguien ahí, mirándome desde el umbral. Al cabo de unos segundos de intentar acostumbrarme a la oscuridad sin moverme para no alarmar al que estuviera ahí, oí una voz diciendo “Duérmete”.

Me quedé paralizado del miedo y no moví ni un músculo. Al final el cansancio me pudo y acabé durmiéndome pensando que todo había sido una alucinación o un sueño muy real.
Al día siguiente vinieron mis padres, y esa misma noche descubrieron que nos habían robado joyas y algo de dinero. Me quedé pálido cuando hice la conexión entre el robo y el sueño.
Puede ser que fuese mucha casualidad, pero la posibilidad es tan pequeña que aún me hiela la sangre pensar que esa voz era real y qué me hubieran hecho si se me hubiese ocurrido levantarme.

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